domingo, 8 de marzo de 1998

El tema de hoy: la timidez, la vergüenza.
En mis prácticas periodísticas superé bastante mi vergüenza respecto a personas desconocidas que tenía que entrevistar. Sin embargo, con respecto a las mujeres que no conozco, sigo igual.
Primero veré los elementos más o menos “objetivos”: según las opiniones que he escuchado, físicamente no soy un tipo feo, más bien he recibido piropos por mi facha. Me han dicho que soy bonito, encantador, exótico, interesante con aires orientales (árabe, indio, libio, iraquí, afgano, etc.), “Sandokán”; que podría ser artista de cine o modelo; que mi aspecto alto, delgado, moreno, es gusto de mujeres. Las peores opiniones han ido más por el lado de la indiferencia, pero nunca de encontrarme desagradable. En cuanto a la personalidad, me parece que no soy pesado ni tonto; por el contrario, más de alguna vez me han elogiado mi inteligencia, cultura; por ser buena persona, agradable y “livianito”. Creo que los únicos defectos que me han encontrado son: el sonido de mi voz, la postura encorvada, la gravedad, no mirar a los ojos, enviar señales no verbales de distanciamiento y falta de interés, el desgano.
En suma, puedo asegurar que en cuanto a apariencia posee más atractivos que varios de mis amigos que son “mujeriegos”. Por lo tanto, la clave del asunto está más bien en las características comunicacionales de las personas.“Subjetivamente”, además, mientras mis amigos, al parecer, no tienen miedo al rechazo o fracaso, su actitud y disposición es siempre “ganadora”. En cambio, yo, muchas veces, le tengo pánico a la idea de no ser aceptado, y, en la mayoría de las oportunidades entro con mentalidad perdedora. ¿Es posible cambiar esta conducta?¿Qué tipo de ejercicios se pueden realizar para superar estas trancas? Se me ocurre que practicar la actuación del “cara de palo”, tomar con menos seriedad los intentos, es decir, hacer del abordaje de una mujer un juego, que, como tal, no tiene mayor importancia perder. La otra parte de la actuación es “mentalizarse” como si fuera el actor que hizo Sandocán, así, aunque parezca un chiste.

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