Hoy pasé un agradable día con Margarita. Ella llegó ayer como a las 14:30 horas. Me acompañó en el taller, preparamos comida, hicimos el amor en la ducha, fuimos a la inauguración de la muestra de óleos y acuarelas de Enrique, pasamos a tomar shop en un boliche con música en vivo, dimos una vuelta por la plaza de Llo-Lleo, y volvimos a casa. Antes de dormir, volvimos a tener sexo, y, cuando en la madrugada nos despertamos de frío, nos abrazamos para darnos calor. Nos levantamos como a las diez, tomamos desayuno y partimos a El Quisco en micro. Estuvimos el resto de la mañana tomando el sol y leyendo. Después, fuimos a almorzar unos emparedados y bebimos cerveza. De regreso a la playa, compramos helados y, al llegar, nos metimos al mar, nadamos y nos dio mucho frío. Luego, esperamos un rato para secarnos y partimos al terminal de buses, en donde ella abordó el que la llevaría de regreso a Santiago. También fue bueno conversar sobre lo que me inquieta: que por mucho que yo quiera a una mujer, encuentro absurdo la exclusividad erótica, sexual o amorosa. Es satisfactorio que Margarita me comprenda y respete mi pensamiento. Quedamos de acuerdo en que, para el caso de que alguno de los dos tenga sexo o “atraques” con terceras personas, lo mejor es no tener que contarlo; sólo comunicar cuando otra relación tenga un carácter más afectivo o que se proyecte como pareja. Este acuerdo me deja más tranquilo, porque es mucha la tentación y pocas las ganas de dejar pasar las oportunidades de goce sensual. Yo rechazo tanto la mentira y el engaño, como la exclusividad sexual. Por lo tanto, la única fórmula es ser honesto y buscar el consenso.
Margarita me aconsejó que en mis programaciones, asuma y tome más en cuenta mis velocidades y ritmos. Yo, generalmente, no soy rápido, veloz o hiperactivo, razón por la cual, la cantidad de metas y objetivos por período determinado, debe considerar ese dato de la realidad. Tiene que ser un número modesto, de tal manera que se produzca satisfacción por cumplir las tareas planificadas, y no frustración o culpa por no haberlas realizado todas.
Para mantenerme en un buen estado físico, lo más adecuado para mí es transportarme en bicicleta y efectuar trabajo físico: jardín, construcción, aseo, etc., junto con caminar y escalar en excursiones y paseos.
Margarita me aconsejó que en mis programaciones, asuma y tome más en cuenta mis velocidades y ritmos. Yo, generalmente, no soy rápido, veloz o hiperactivo, razón por la cual, la cantidad de metas y objetivos por período determinado, debe considerar ese dato de la realidad. Tiene que ser un número modesto, de tal manera que se produzca satisfacción por cumplir las tareas planificadas, y no frustración o culpa por no haberlas realizado todas.
Para mantenerme en un buen estado físico, lo más adecuado para mí es transportarme en bicicleta y efectuar trabajo físico: jardín, construcción, aseo, etc., junto con caminar y escalar en excursiones y paseos.
