Ayer, jueves 26 de setiembre, me dio un bajón como los que me daban antes de tomar la fluoxetina. Todo era negro, quizás me afectó el eclipse total de luna, tal vez…
La conversación que tuve con Gonzalo, papá de Cecilia, me hizo comprender que mi estado era una enfermedad que requería ser tratada. Me sentí muy comprendido, y es sorprendente que él me entienda tan bien, siendo que más que nada me conoce a través de su hija.
Mi reintegro a la Gráfica fue auspicioso; organizamos una jornada y trabajamos bastante. Sin embargo, todavía falta mucho. En promedio, cada uno de los cinco miembros recibió, a fines de agosto, como 60 mil pesos. Par el término de setiembre, la cifra bajará a unos 40 mil por cada uno. Con esas cantidades, tanto Diego como Salvador no pueden responder a sus requerimientos “familiares”, por lo que están buscando pega en otros lados, aunque no desean abandonar el proyecto. Luis está en una situación más relajada, pues él recibe un sueldo mensual como Asistente social de la clínica. Yury también se las arregla con sus trabajos de tatuajes. Yo me las puedo arreglar, siempre y cuando el ánimo me acompañe, porque cuando me da la depre siento que no soy capaz de nada.
Con el tratamiento que me permitió recuperar las ganas, decidí dejar de editar La Hoja, concentrarme en la Gráfica y dar el Examen de Título en marzo, para lo cual debería entregar mi Memoria, a más tardar, a fines de noviembre o primeros días de diciembre.
La relación con Daniela prosigue, ya cumplimos ocho meses de pololeo, pero el entusiasmo de ambos ha decaído notoriamente en el último tiempo. En estos momentos ella está en Montevideo y vuelve el lunes.
La conversación que tuve con Gonzalo, papá de Cecilia, me hizo comprender que mi estado era una enfermedad que requería ser tratada. Me sentí muy comprendido, y es sorprendente que él me entienda tan bien, siendo que más que nada me conoce a través de su hija.
Mi reintegro a la Gráfica fue auspicioso; organizamos una jornada y trabajamos bastante. Sin embargo, todavía falta mucho. En promedio, cada uno de los cinco miembros recibió, a fines de agosto, como 60 mil pesos. Par el término de setiembre, la cifra bajará a unos 40 mil por cada uno. Con esas cantidades, tanto Diego como Salvador no pueden responder a sus requerimientos “familiares”, por lo que están buscando pega en otros lados, aunque no desean abandonar el proyecto. Luis está en una situación más relajada, pues él recibe un sueldo mensual como Asistente social de la clínica. Yury también se las arregla con sus trabajos de tatuajes. Yo me las puedo arreglar, siempre y cuando el ánimo me acompañe, porque cuando me da la depre siento que no soy capaz de nada.
Con el tratamiento que me permitió recuperar las ganas, decidí dejar de editar La Hoja, concentrarme en la Gráfica y dar el Examen de Título en marzo, para lo cual debería entregar mi Memoria, a más tardar, a fines de noviembre o primeros días de diciembre.
La relación con Daniela prosigue, ya cumplimos ocho meses de pololeo, pero el entusiasmo de ambos ha decaído notoriamente en el último tiempo. En estos momentos ella está en Montevideo y vuelve el lunes.
