martes, 31 de octubre de 1995

Anoche tuvimos una larga conversa con Gabi. Yo quería hacerle mucho cariño, pero ella estaba en otra. Reconocí mis desatinos, al no haber apreciado su comida la otra vez, y al leerle papeles que deja en su pieza. Me gustó saber que conmigo es con quien mejor se ha comunicado en su vida. Apenas alcanzó a analizarme un poco, para que me acordara de todos mis asuntos pendientes. Hoy he estado pensando en la necesidad que tengo, para mi salud física, mental y emocional, de efectuar un repliegue estratégico y político. Como dijo el pelao Lenin: un paso adelante, dos pasos atrás. En enero 96 cumplo 4 años de vida laboral: El Diario, El Canelo, La Hoja, Rasters, Info TPH. En estos tres meses: noviembre, diciembre y enero, me ocuparé de dejar La Hoja y Rasters ordenados, y con toda la información al día para que otros me reemplacen. Febrero me lo voy a vacacionar al tope, aunque tenga que endeudarme hasta las huevas.
En marzo quiero empezar un trabajo –por lo menos, un año- en que tenga horario definido, no se trabaje los feriados ni fines de semana; en que no tenga más responsabilidad que llevar a cabo una función en buena forma (vender mi fuerza de trabajo); en que no tenga que pensar o resolver o solucionar o crear más que lo estrictamente necesario; que pueda echar a volar la mente; que me acondicione físicamente, y que pueda ganar una plata poca, pero segura. He pensado en la construcción; me llama mucho la atención; voy a hablar con el Mono para ver si puede conseguirme pega como principiante. De todas maneras, tengo hasta diciembre para pensar otras alternativas.
Hay veces en que siento que la vida es hacer tiempo para morir.
También, hasta enero, quiero desahogarme y expresar lo que tengo atravesado, con cada uno de mis familiares, o con quienes he sido ingrato.

lunes, 30 de octubre de 1995

Proyecto Mutual de Cooperación Sexual (MCS). Precursores: Gabi y Wari. Primeros posibles adherentes: Ketty, Igor y Cecilia. Pienso que la idea puede prender. Tiene que existir, desde el comienzo, higiene, discreción, educación, filosofía, confianza, contenidos, seguridad-salubridad, prudencia. Cómo encontrar nuevos (as) interesados (as). Insinuación en conversaciones: tanteo o sondeo; cuestionario o entrevista; presentación de los otros interesados (sin que sepan), para medir aceptación.

domingo, 29 de octubre de 1995

El viernes vino a verme Pati, con su panza de más de ocho meses. Conversamos, le conté mis asuntos y ella hizo lo mismo. Lo más probable es que va a ser madre soltera. Ella está orgullosa y contenta. Le ayudaré todo lo que pueda. En noviembre tendrá a su bebé y se cambiará a su nuevo depto. cerca del Campus Oriente.
Voy a preparar mis primeras “vacaciones” como la gente, después de varios años (cuatro o cinco). Aunque no tenga dinero, conseguiré un préstamo con alguna amistad. Me gustaría asistir al carnaval de los negros en Montevideo, siempre que la Gabi esté allá. La preparación consiste en los posibles lugares, los posibles acogedores (a quien pegar en la pera); preparación física (gimnasia, ejercicios, acondicionamiento físico) y, muy importante, resolver mi tema laboral. Mi idea es trabajar en cosas como independiente o asociado, que no sea una pieza imprescindible, y que mi carga laboral sea tal, que me permita tener el necesario tiempo de ocio fecundo. Para pasar piola, entre esas pegas, tengo que sacar entre 100 y 180 mil pesos, 150 sería lo ideal. Posibilidades: editor de La Hoja ($ 50.000), colaborador de El Canelo ($ 30.000), socio de Rasters ($ 50.000), y socio de Eco-negocios ($ 30.000). Tengo que aprender y saber comprometerme con lo que efectivamente puedo hacer, con aquello que puedo responder en la calidad y en el tiempo esperado. Este año me he mandado varios condoros, y creo haber tomado la lección (Info TPH, La Hoja, etc.).
La Hoja: sólo editar (pedir, solicitar, cobrar, coordinar).
El Canelo: artículo en tres semanas (una o dos páginas).
Rasters: Comunicación e Información.
Eco: ídem.
En diciembre termino de pagar mis deudas con Anarres y TPH, y, en febrero, con Cecilia.
Me quedaría sólo la deuda con Mamá ($ 100.000), y la universitaria. Papá dijo que lo suyo ($ 30.000) fue regalo de cumpleaños.
Yo cumpliré –se supone- 30 años en junio de 1997, es decir, en 19 meses más (un año y siete meses). Este período es de suma importancia, en términos de preparación física, mental y “espiritual”. De los 30 a los 40 quiero que sea la etapa más fructífera y productiva, más emocionante, divertida y constructiva de mi vida (recorrida). Estos próximos 19 meses me ocuparé que sean muy intensos; procuraré sacarles el jugo, exprimirlos en todo su potencial.

jueves, 26 de octubre de 1995

Por algo el director del diario El Diario escribió en mi informe de práctica: “es un alumno de interesantes perspectivas para trabajar en profundidad (reportajes)”. Y es así, sin duda. Me carga el artículo superficial, netamente informativo, efímero, de elaboración rápida. Hacer reportajes con un mínimo de tiempo de un mes, con la suficiente tranquilidad para estudiar, investigar, analizar y reflexionar.
Me encuentro estancado, trancado igual que un estítico, con dos pegas periodísticas: La Hoja N 103, que debería haber tenido editada en septiembre, y un artículo para El Canelo, que tenía que entregarlo el viernes pasado.
Con la única persona –no sé si tanto, pero igual- que actualmente me pongo mal genio, es con mi papá. Síntoma de que tengo muchos rencores acumulados. Me voy a desahogar con una carta…

lunes, 23 de octubre de 1995

Ayer por la tarde vinieron a visitarme Carola, Ketty, Claudio y su polola. Conversamos sobre su relación con pololos, amantes, amigas, etc. Ketty señaló que ella está decidida a estar sola y libre por un tiempo, cosa de “desatarse”, “soltarse las trenzas”, y tener varios minos, experimentar y cumplir algunas fantasías. Yo me ofrecí para acompañarla en ese camino, ayudarla y darle consejos. Antes de tomar la micro me preguntó por Gabi… se van conjugando cosas… hay que organizar con inteligencia y prudencia.
El jueves pasado, por la noche, Cecilia me invitó a conversar, comer y beber algo. Fuimos al café del patio. Me confidenció que estuvo viendo videos pornos en el hotel donde alojaba en Puerto Rico. Le llamó la atención que apareciera tanta escena lésbica o de dos mujeres con un hombre. De ahí, pasó a relatarme su fantasía erótica más “loca”: sexo oral con otras mujeres, y, específicamente, con dos niñas que yo conozco (parece). Esto fue en el transcurso de este año. Yo intenté apoyarla diciéndole que era algo “natural”. Pero, ella tiene sentimientos de culpa, y temor, por lo que se refugia en el típico: “ahora, sólo sexo con amor”…

domingo, 22 de octubre de 1995

Terapia para relajar mi relación con papá:
- Carta expresiva (todos los cargos y reconocimientos).
- Tratarlo como a un par (coarrendatario).
- No enganchar con mal genio, sino que expresar mis molestias con cortesía.

Anoche tuve una charla muy gratificante con Mariella (hermana de Tito). Me contó sus rollos y atados, dramas y proyectos; y yo le relaté los míos. Por algo que me dijo, se podría decir que una característica de las relaciones tormentosas es la competencia y la dominación; incapacidad para relacionarse armoniosa, horizontal o equilibradamente. Me acuerdo del tema de las comunicaciones simétricas y asimétricas.
Relación “horizontal”: en promedio hay un equilibrio entre comunicaciones asimétricas. Es decir, en general, ambas personas son capaces de ceder; hay alternancia, variación o rotación de las puntuaciones.
Relación “vertical”: cuando en la mayor parte de las puntuaciones es sólo una persona (y la misma) la que cede. Puede darse caso de sumisión.
Caso: en una relación en que hay uno que generalmente le cede al otro la puntuación de la comunicación, no necesariamente en la toma de decisiones va a haber una relación no-democrática. Puede ser que la persona más “pasiva”, tenga, no obstante, mucho carácter para tomar decisiones que afectan a ambos.
Relación “neurótica”: uso frecuente de comunicación simétrica, en que se produce una escalada, una espiral en que ninguno quiere ceder, y el contenido pasa a segundo plano, quedando la forma cómo se puntea lo principal.
Hay gente con tendencia a enganchar en espirales de comunicación competitiva, simétrica. Parecen “jaliscos nunca pierden”, y no piensan para tomar decisiones. El caso de mi hermana. La forma de no seguir ese juego es:
1) Reconocer el inicio de ese tipo de diálogo.
2) Desembarcarse, salirse de esa dimensión, romper el esquema.
Así, esa persona no tiene escalones para pisar, por lo que puede entrar a pensar acerca del contenido del asunto.
Métodos para salir de diálogos “neuróticos”: introducir metacomunicación (mostrar lo absurdo de la escena); expresar que a uno le da lo mismo ceder, que le relaja, que le dá lo mismo cómo se puntea. Con humor, evidenciar lo absurdo. Replantear el diálogo en función de un proceso de toma de decisiones, sobre la base de información; poner en claro el objetivo del proceso, etc.
Para el caso de diálogos con o desde perspectivas o lógicas muy distintas. Caso de “debate” con Gabi acerca de la democracia, el voto, participación, libertarios, etc. Supuestamente, ella muy “subjetiva”, y yo muy “objetivo”. Discusión paralela acerca de esto. Yo dejé en pausa la conversación, porque me percaté de que cada uno iba a seguir pegado en su “mundo”, sin acuerdo, consenso o elementos comunes. En resumen, un diálogo de sordos o estéril. Ella quedó “con sangre en el ojo”, como leí en un papel suyo. Yo prefiero entregarle información que permita establecer “puentes” que coloquen un mínimo de conocimiento común, sobre el cual poder “debatir”.

sábado, 21 de octubre de 1995

He decidido escribir cartas a los integrantes de mi familia: Ellen, Elizabeth, Mariella, Gustavo Arno y Gustavo Adolfo. A cada uno contarle mis pensamientos acerca de nuestra relación. Disparar todas las balas pasadas, desahogarme, sacarme las cosas atravesadas, etc.
Otras cartas pendientes: Bernarda, Rodrigo Pemjean, Pepe, por lo menos.
También, tengo que resolver: asunto departamento (vivienda), laboral (puesta al día), red de amistades (comunicación, convivencia).

Empecé a trascribir el diario de vida de la Mutti. Al pasar la introducción del tío Teddy, lloré un rato.

lunes, 16 de octubre de 1995

Anoche, Gabriela me puso en mi lugar. Su relación es con Patricio, y yo sólo soy su amigo. No estoy en la categoría de amante, patas negras o algo por el estilo. Que de repente hagamos el amor, es parte de nuestra buena onda y comunicación, pero no es lo que define nuestro vínculo.
Me dijo que la tenía mareada con el tema sexual, al cual –al igual que Patricio-, le estaba dando demasiada centralidad. La diferencia con él –aclaró- es que conmigo sí puede conversar sobre el problema. Yo le manifesté mi agobio por tener que llevar la iniciativa, cumplir, satisfacer, ser buen amante, espontáneo, etc. Creo que fue una charla que despejó una distorsión entre nosotros, pues ella y yo nos estábamos sintiendo presionados.
Desde hace más de un mes, de lo único que escribo –casi- es sobre mi relación con Gabi. Ha sido algo obsesivo, como una fijación; pero ya estoy relajándome, y poniendo más atención en mis otros asuntos.
Durante este período he dormido poco en las noches, me he atrasado con mis trabajos y he disminuido mi vida social. Gabi se me cae, en, por lo menos, dos cosas: su relación tan charcha con un tipo tan penca, y su facilidad para llevar la mentira a cambio de “asegurarse”.

domingo, 15 de octubre de 1995

En lo sexual, Gabi hace mucha referencia, cuando está conmigo, a su relación con Diego, lo cual coloca una vara muy alta. Aunque, con una comunicación fluida eso es solucionable.
Tema de la iniciativa sexual: ambos tenemos una similar actitud, voluntad, filosofía sexual, de apertura, permisividad, libertad, experimentación. Ninguno quiere una relación profesor-alumno, sino que deseamos un aprendizaje mutuo. Los dos tenemos una experiencia mínima (ella, bastante más que yo) y una teoría aceptable (parece que yo he leído más que ella). Compartimos el ideal del amor libre y la entrega espontánea; creemos en el arte sexual y nos desapasiona lo mecánico, rutinario, monótono o estereotipado. No obstante, siento que se me deja a mí el mayor “peso” en cuanto a la iniciativa. Me gustaría que fuese más compartido. Por algo soy feminista; me incomoda tener que cumplir el rol –constantemente- de activo o del que debe tomar la iniciativa. Es algo agobiante. Prefiero la coparticipación: asaltar y ser asaltado, abordar y ser abordado, iniciar y que me inicien, etc. Algo más equilibrado.

sábado, 14 de octubre de 1995

El jueves por la noche se cumplió un mes desde que Gabi me pidió que durmiera con ella. Ha sido un período intenso, rico; el mejor del año, y uno de los más agradables en mucho tiempo. Parece que hubiese sido más tiempo, y es que la información que hemos intercambiado con Gabi ha sido grande.
Esa noche, ella me preguntó si yo estaba preocupado. En un comienzo, yo me corrí, pero, luego, le expliqué mi aprensión. Tenía susto de que, por un par de cosas que interpreté, no quisiera más mi compañía sexual o táctil. Básicamente, lo que me puso dudidativo fue su comentario de que, al igual que Cecilia, ella pasaría a considerarme como un hermanito. Lo otro, su tendencia, en dos ocasiones anteriores, a estar despierta hasta muy tarde; tanto que ya era muy tarde para hacer el amor. Después de plantearle mi inquietud, ella me aclaró que en ningún caso tenía fundamento mi temor. Sólo que a ella le carga tener que hacer el amor en forma imperativa, mecanicista o “tradicional”. Prefiere que surja más natural y espontáneamente, salvo cuando se trata de ritos o fantasías que es necesario preparar. Hablamos de mi masturbación en el baño, y me pidió que siempre le dijera lo que deseo (que no me autocensure por miedo a que se moleste). Me confidenció que en un par de ocasiones había entrado al baño de la oficina a masturbarse pensando en mí. Yo, por mi parte, también le conté que ya le había dedicado un par de pajitas.
Después de esta conversa sentí un gran alivio. Nos acariciamos e hicimos el amor, mientras hablábamos de sexo. Luego de nuestro orgasmo simultáneo, quiso que la volviera a masturbar; terminó otra vez, se dio vuelta y comencé a pajearme entre sus piernas. Al retirarme de allí, para cambiar de posición, ella sintió un gran dolor, que no la dejó hasta el otro día. Una vez ocurrido eso, bromeó con que mi pene era de buen tamaño, casi como el de Diego.
Por curiosidad, al otro día leí un papel que ella me estaba escribiendo, pero que luego rompió. Decía que había quedado con sangre en el ojo después de que yo “censuré” el que me dijera María Cristina. Quedé un poco atravesado, porque no era mi intención censurar. Es algo que se lo voy a aclarar más tarde.
El jueves fui a esperarla a la salida de su trabajo, nos vinimos caminando y, al llegar, estaba Eduardo para entrevistarla. Después de la sesión, grabó el tema que me compuso, se quedó dormida mientras le hacía cariño, y luego se arregló porque Patricio la vino a buscar.
Creo que estamos entrando a una nueva etapa en nuestra relación: acoplamiento estructural y coordinación en el tema sexual. Legitimación del tacto, caricias y besos (en esto último, está el asunto de que la barba la pincha o le hace cosquilla). Impulso a no guardarse aprensiones, inquietudes, etc. No temer una eventual molestia del otro.
Estoy sintiendo –puede ser que por primera vez- el deseo de alimentar, cuidar y construir una relación amorosa, como si fuera una obra de arte. Incentivar la conversación, el diálogo y la charla; conocerla hasta en sus más pequeños y ocultos rincones; crear o contribuir a la creación de un “nosotros”, como entidad o sistema que es más que la suma de ambos. Complicidad, compañerismo, camaradería.
Desafío: no es fácil lograr la espontaneidad en materia sexual, o que sea capaz de contarle fantasías o cuentos eróticos. Esta es una parte que voy a trabajar, para desarrollarla. Debo reconocer que me falta incorporar nuestra comunicación sexual al conversar cotidiano (naturalidad). Está todavía muy restringido a la cama y en determinadas circunstancias (“desdivinizar”). Hay que erotizar el resto de nuestra relación.
Pienso que mi relación con Gabi me está gatillando el recuperar expresiones de mi niñez (artísticas).

miércoles, 11 de octubre de 1995

Gabriela opinó que yo tengo mi vida politizada, que todo lo analizo con filtro ideológico, clasificando a todos según su ideología. Además, que vivo citando cosas que he leído, escuchado o visto, como si fuera un collage de opiniones ajenas. Señaló que tengo la misma raíz que el Pepe, sólo que él habla de cosas light y yo soy un pajero (dos caras de una misma moneda).
Reconozco que estoy poniéndome demasiado en la postura del erudito, sabiondo o tipo culto, con Gabriela. Riesgo de perder en autenticidad. Debo dejar de darle tanta vuelta, que la cosa sea más “relajada” (por no decir “natural” o “espontánea”).Eso no quita tomar conciencia de las cosas que le gustan a la Gabi, y hacerlas de vez en cuando (gestos, flores, invitaciones, etc.). Aunque suene cursi, lo más importante es ser yo mismo.

jueves, 5 de octubre de 1995

La onda con Gabriela me ha subido el ánimo, pero, al mismo tiempo, ha servido de razón para desatar mi tendencia a evadirme de mis responsabilidades laborales.
Pendiente o con atraso: La Hoja, informes Rastrees, Memoria.
De vuelta del taller lloré un poco. La angustia existencial está aquí nuevamente. La abulia se aproxima. Me di cuenta que este mes, en que mi ánimo mejoró, fue como un veranito de San Juan, producto de la atención que puse en Gabriela. Me evadí de eso que me tiene atravesado, de mi crisis; me distraje por un momento. Tengo ganas de mandar todo a la cresta, de dejarlo todo, de borrarme. Veo dos posibilidades de ambiente: uno urbano y otro rural. En ambos, lo único que quiero es poder leer, escribir, dibujar, hacer manualidades, artesanías, ejercicio, etc. En el primero, podría ser el que haga las labores domésticas y cuide a los hijos de mi pareja, y en la rural, un campesino o pescador (o una combinación de ambas).

miércoles, 4 de octubre de 1995

Elena dijo que parecía un lobito. Marcela se alegró de nuestro encuentro. La gente me halla “mejor”.
Relación con Gabi en segunda etapa (fase II)
Enamoramiento inicial
Rollos, obsesión, copucha. Tiempo, energía, atención.
Entre broma y broma, la verdad asoma. Ideas y proyectos no expresados por Gabi.

La última noche que hicimos el amor fue muy simpática. Nos confidenciamos la historia de nuestra masturbación. Me dijo que había contado cosas que ni a ella misma se había dicho. Estuvimos revolcándonos hasta la madrugada. Afirmó que quería tener “sexo verde” conmigo (fantasías tipo “9 semanas y media”). Tenía un óvulo puesto, así que se suponía que no podía hacer el amor. Si embargo, se exitó de tal forma, que ella tomó la iniciativa para que la penetrara. Cuando sentí que estaba llegando al punto sin retorno, retiré mi pene. Ahí me señaló que no estaba tomando pastillas, y que estaba en período fértil. ¡Menos mal que paramos! Ella quería seguir, y yo fui a buscar un condón, pero prefirió que nos masturbáramos. Fue delicioso. Indicó que me quería muchísimo. Bromas con matrimonio e hijos.
Ayer preparamos ñoquis. A las 10 y tanto llegó Patricio. Yo los dejé solos. Un rato después, ella me pidió que los ayudara. Después, le solicitó a Pato que también cooperara. Conversamos, reímos con tallas, etc. Distención y relajamiento. Comimos juntos. Con Gabi nos topamos en la cocina, mientras lavábamos. “Wari –me dijo-, qué entretenido lo estoy pasando contigo”. Yo le contesté que lo mismo yo, que estábamos acumulando material para nuestros días futuros, en que escribamos libros. Gabi replicó que de repente se sentía algo perversa. Su pololo se anduvo amurrando.
Gabriela es muy inteligente. En una conversa expresó que nuestra relación no era presente puro, que ella tiene proyecciones que no ha querido dar a conocer.
Lo cierto es que, a pesar de que su pololeo es neurótico y lleno de vicios, está fuertemente enganchada, tal como lo muestran un par de cartas que le ha escrito a Patricio, y que yo –por casualidad- he leído. Creo que esa relación tiene para rato.
En cuanto a mí, la estoy pasando bien, aunque hay cosas que debo cambiar. Tengo que superar esa ansiedad de estar con ella, y pendiente de si me abraza o besa. Actuar cuando ella dé las señales, o cuando la situación lo amerite. No ser pegote, lapa, ladilla o acosador. Debo dejar de aparecer tan pendiente de ella, como esperándola en todo momento.
Ayer dijo –otra vez- que conmigo era con el único que podía dormir bien en su cama.
Oportunidad de desarrollar mi faceta lúdica, mi creatividad e imaginación (musa inspiradora). Que no sea imperativo, sino parte del quehacer cotidiano. Descubrir sus fantasías sexuales y planear llevarlas a cabo. A ella le gusta mi libertarismo en materia erótico-sexual (consolador, tercera persona, vendas, amarres, etc.)
Explicó que estaba en un período de lo más egoísta.
He tenido tanta distracción que estoy atrasado con La Hoja, los informes de la imprenta, y otras cosas (arreglo de pieza). Debo ponerme al día, y saber aprovechar los breves momentos con Gabi.
Cooperar para que no nos descubran.
Intensificar mi vida social.
Bromas: su empleada (María Cristina) o su marido que hace las labores domésticas.
Aislar mi pieza y traer a amigas-amantes (Marcela, Pati, Mariela, Carola, etc.)
Temor estúpido a que no me pesque más como amante.
Ya está bueno de andar contando sobre mi relación con Gabi (Bloc, Dossier, Imprenta, La Hoja, Ceci-Isabel, Buba, Ricardo). Es mucho conventilleo. Como dijo Gabi, este país es muy copuchento. Ni por nada contar más intimidades de ella. Sólo relatar algunas cosas simpáticas a Ezio y Cecilia (como gran cosa).
Volver al tacto con las manos (más que besos).
Papito-mamita (erotismo).