Anoche tuvimos una larga conversa con Gabi. Yo quería hacerle mucho cariño, pero ella estaba en otra. Reconocí mis desatinos, al no haber apreciado su comida la otra vez, y al leerle papeles que deja en su pieza. Me gustó saber que conmigo es con quien mejor se ha comunicado en su vida. Apenas alcanzó a analizarme un poco, para que me acordara de todos mis asuntos pendientes. Hoy he estado pensando en la necesidad que tengo, para mi salud física, mental y emocional, de efectuar un repliegue estratégico y político. Como dijo el pelao Lenin: un paso adelante, dos pasos atrás. En enero 96 cumplo 4 años de vida laboral: El Diario, El Canelo, La Hoja, Rasters, Info TPH. En estos tres meses: noviembre, diciembre y enero, me ocuparé de dejar La Hoja y Rasters ordenados, y con toda la información al día para que otros me reemplacen. Febrero me lo voy a vacacionar al tope, aunque tenga que endeudarme hasta las huevas.
En marzo quiero empezar un trabajo –por lo menos, un año- en que tenga horario definido, no se trabaje los feriados ni fines de semana; en que no tenga más responsabilidad que llevar a cabo una función en buena forma (vender mi fuerza de trabajo); en que no tenga que pensar o resolver o solucionar o crear más que lo estrictamente necesario; que pueda echar a volar la mente; que me acondicione físicamente, y que pueda ganar una plata poca, pero segura. He pensado en la construcción; me llama mucho la atención; voy a hablar con el Mono para ver si puede conseguirme pega como principiante. De todas maneras, tengo hasta diciembre para pensar otras alternativas.
Hay veces en que siento que la vida es hacer tiempo para morir.
También, hasta enero, quiero desahogarme y expresar lo que tengo atravesado, con cada uno de mis familiares, o con quienes he sido ingrato.
En marzo quiero empezar un trabajo –por lo menos, un año- en que tenga horario definido, no se trabaje los feriados ni fines de semana; en que no tenga más responsabilidad que llevar a cabo una función en buena forma (vender mi fuerza de trabajo); en que no tenga que pensar o resolver o solucionar o crear más que lo estrictamente necesario; que pueda echar a volar la mente; que me acondicione físicamente, y que pueda ganar una plata poca, pero segura. He pensado en la construcción; me llama mucho la atención; voy a hablar con el Mono para ver si puede conseguirme pega como principiante. De todas maneras, tengo hasta diciembre para pensar otras alternativas.
Hay veces en que siento que la vida es hacer tiempo para morir.
También, hasta enero, quiero desahogarme y expresar lo que tengo atravesado, con cada uno de mis familiares, o con quienes he sido ingrato.
