sábado, 2 de diciembre de 2006

Me seduce la idea de radicalizar mi forma de vida a partir de los 40 años. Sería una opción por 27 años, pues pienso vivir hasta los 67 años.

lunes, 27 de noviembre de 2006

Anoche estaba con fiebre y me sentía mal, producto de una intoxicación por algo que comí en Putaendo. Me di cuenta de que no le temo a la muerte y que la ansiedad tiene que ver con la problemática del vivir. Motivación, sentido, propósito. Enfocarme en Norte Verde: desde Petorca hasta Paipote (Copiapó). La Serena está en la mitad.

Después del paseo en Quilimarí, comenzó mi amistad con Marcia (o Marcela). Ella se separó de su marido y desconfía de los hombres; cuando adolescente abusaron de ella. Además, sus padres eran muy estrictos. Ha sido muy acogedora y servicial conmigo y me tiene confianza porque dice que le parezco “inofensivo”.

martes, 7 de noviembre de 2006

Tengo salud, alimentación, abrigo, cariño, movilidad; nada me amarra y no dependo de la venta de mi fuerza de trabajo para subsistir. Tengo tiempo para leer, investigar, crear… Sin embargo, ando un tanto cajoneado, abúlico, desmotivado… Creo que me hace falta un proyecto que me jale, que me entusiasme.

Quiero seguir conociendo el cono sur, pero me pesa estarme gastando el fondo de pensiones de mi mamá. He pensado en un repliegue estratégico. Ir a residir por un tiempo en una localidad del norte verde, laburar, juntar dinero e irme a viajar en vacaciones. Podría hacer clases particulares, talleres, capacitaciones, reportajes. Tendría que sacar fotocopias de mi curriculum y conseguir un teléfono celular. Enviar carta por e-mail.

martes, 24 de octubre de 2006

Con Maca tuvimos buen sexo. Yo la encontré atractiva desde un comienzo: morena y exótica; me imaginaba una joven de Pakistán. Ella es muy diferente a mí: consumista, cuica, momia. Sin embargo, nos llevamos bien, nos gustaba conversar y acompañarnos. Ella anhela tener una familia tradicional y ganar mucho dinero. Pocos días antes de mi partida se emparejó con un médico (“un buen partido”) y lo nuestro concluyó. Fueron casi dos meses de rico sexo y agradable conversación. Quedamos como amigos.

La relación con Karen pasó a ser más bien fraternal. Íbamos juntos al estadio, a realizar ejercicios que dirigía ella y a trotar. Sexo teníamos no más de una vez a la semana. Yo me cambié a la pieza de las visitas.

Karen tenía sesiones con un profe de yoga, que además hace masajes y digitopuntura. Yo incentivé a Karen para que aceptara las invitaciones de él (Gonzalo). Se notaba que entre ambos había gran sintonía. Finalmente, pincharon para fiestas patrias y a los pocos días él iba a quedarse a dormir –y tener sexo- con Karen, mientras yo permanecía en la pieza de alojados. En las dos últimas semanas en Illapel, con Karen nos seguimos besando, pero ella ya no quería hacer el amor conmigo. Con Gonzalo practicaban “sexo tántrico” y ella estaba “copada”. A mí me reprochaba ser muy ansioso y centrarme demasiado en su vagina-tetas-poto. En general, yo intento atrasar al máximo mi eyaculación y procurar el mayor placer para mi pareja, pero reconozco que con Karen no me “inspiraba” mucho.

Por culpa de Roberto Torres estoy metido en dos forros: una deuda de unos tres millones de pesos con el Fisco, y otra de 400 mil pesos con la PUC. Dos errores: haberle facilitado boletas y facturas a mi nombre para el negocio de Roberto (casi nunca pagó el IVA), y haber dado la dirección de la Quena –como domicilio- en la UC. Ahora existe una amenaza de embargo.

Por el taller que realicé con Prodemu, recibí $ 108.000.

El domingo en la tarde fui al departamento de Maritza. Fui a revisarlo porque ella quiere remodelarlo. Me convidó cerveza y estuvo contándome sus aventuras del último año. Después tomamos once y conversamos sobre el libro de Freud que estoy leyendo. Luego de eso, me asustó con el cuento de que mi café con leche tenía un somnífero, y que cuando me desmayara iba a descuartizarme en el baño. Después sacó un gran cuchillo del clóset y prosiguió con su broma macabra. Yo me atemoricé bastante y no quería darle la espalda. Pasadas las 22 horas me dijo que tenía que irme pues ella debía preparar sus maletas, pues el lunes viajaría a Iquique. Quedó en llamarme cuando regrese a fin de mes. Allá se encontraría con su marido, que además es su psiquiatra.

viernes, 20 de octubre de 2006

Del 1 de setiembre al 2 de octubre realicé ocho sesiones para el Taller de Comunicación de la Escuela de Negocios organizada por Prodemu. Se llevó a cabo en Quilimarí, con una asistencia –promedio- de 15 mujeres. La mayor tiene 55 años y la menor 18; y el promedio es de 38 años. Con esa última, Valeska, nos mirábamos frecuentemente. Ella es morena, delgada, bonita y alegre. Su apodo es “conejita”. Un día me dijo que yo tengo bonitos ojos. Hace poco le escribí y confesé que me gustó desde que la vi por primera vez, en el lanzamiento de la Escuela.

jueves, 12 de octubre de 2006

Por mis servicios en Urcom recibí $ 48.000.

El 18 de julio viajamos con Karen a Illapel. Allá vive en una casa con tres jóvenes de Servicio País: Karina, Angélica y Marcela. A la segunda semana empezamos a tener roces en Karen. Sus continuos cambios de ánimo y el conocimiento de sus facetas más desagradables (arrogancia, mezquindad) me afectaron.

El 4 de agosto en la noche nos juntamos a beber ron-cola en el departamento de Ricardo. Ahí comenzó mi aventura con Maca.

martes, 11 de julio de 2006

Oficina de Urcom: Efectuamos la distribución de boletines de Andueza y de ABF. He bajado varios documentos de Internet.