lunes, 3 de enero de 2000

Angélica y Andrea tienen 19 años. Ambas dijeron estar sorprendidas porque a mi edad no tenga objetivos o metas claras y de que sea tan tranquilo. Creo que, incluso, les parezco un tanto “fome”. Intenté explicarles que mi prioridad está en la configuración de una “metodología” de vida, en la que se valora el equilibrio, la armonía, la paz, la convivencia, el amor y la honestidad, la autonomía y la libertad.

Paulina, con quien estuve la madrugada después del 12 de diciembre le manifestó a Mauricio que me encontró muy “tierno”.

Mi timidez tiene parecido con lo que hoy se conoce como “fobia social de interacción”. Síntomas: dificultad para mirar a los ojos del interlocutor, inhibición ante extraños, escaso interés por hablar por teléfono, problema en relación con el otro sexo, etc. En mi caso, se nota claramente en el hecho de que hasta el día de hoy no me atrevo a sacar a bailar a una niña en una fiesta. Allí se juntan dos elementos: una mujer y extraña (no conocida).