Varias personas han recalcado lo introvertido, tímido y callado que soy. Creo que ahora lo puedo describir como una sensación de estar y no estar en una parte. Como decía el libro de Castaneda, sentir que una parte de uno está en el mismo lugar desde donde estamos percibiendo. Es algo así como que todo el mundo exterior fuera una película o una obra de teatro que estamos presenciando, silenciosamente, desde nuestra butaca. Esto fue lo que se me ocurrió la noche de la fiesta de la chicha, en que fumé marihuana y me fui para adentro (autista). No me “nacía” hablar con nadie, y deseaba irme a acostar a dormir. Tanto ensimismamiento y aislarse del resto no es bueno para la salud mental, porque el fundamento para la felicidad y paz interior está en el contacto y comunicación con los demás. Me parece que una manera de corregir ese problema es mediante las conductas que propiciaba Krishna Murti, de sensibilidad alerta y atención completa.
domingo, 30 de mayo de 1999
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario