miércoles, 2 de agosto de 1995

El domingo pasado, mientras me cortaba el pelo, tuve que mirarme mucho al espejo, de frente y de perfil. No me gusté; cómo puede haber niñas que me han encontrado bueno, pensé. Una de las cosas que me hallo penca es el mentón, la mandíbula inferior es muy pequeña. Si fuera más grande, mejoraría sustancialmente mi faz.
Antes de quedarme dormido, imaginé la posibilidad de encontrarme, en persona, conmigo mismo. Sería interesante grabarme un video de mi actividad cotidiana, y después observarme. Sería una aproximación.

No hay comentarios: