martes, 24 de febrero de 1998

Me encuentro a más o menos una semana de entrar a lo que será un momento de inflexión en mi vida. Pienso que debo cambiar en algunas cosas, como ser más asertivo, mirar más a los ojos, no castigarme o culpabilizarme, hacerme un hacer más cariño y caricias, ser más comunicativo. Creo que está bien continuar y perfeccionar las programaciones, los registros de información, los ejercicios de respiración, el ciclismo, y el aprendizaje de oficios. Asimismo, será positivo proseguir con el mejoramiento del vocabulario y de los conocimientos enciclopédicos. Me parece que tengo que incrementar el contacto con mis amigos(as) y familiares. Es importante acentuar el acondicionamiento físico, y cuidar la salud mediante la prevención y dietas equilibradas. Siento que fue bueno abandonar la capital, esa metrópolis enfermante. Me alegro de haber conocido gente agradable aquí en el puerto-ciudad, y de tomar conciencia de que hay maneras sencillas de gratificarse: masajes, limpieza, aromas, decoración, plantas, comidas, conversaciones, paseos, excursiones, etc. Lo fundamental para estar contento y poder hacer acciones para buscar la realización son la salud y la comunicación: hay que cuidarlas, prevenir, desarrollar y curar o corregir.

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