Estoy apestado de:
No tener tiempo para mis “pasatiempos”
No tener vacaciones
No tener $ para cancelar mis deudas (Cecilia, Isabel, Coco, UC)
No tener tiempo para las labores domésticas
Trabajar 10 horas diarias
No tener recursos para convivencias y esparcimientos
No tener ahorros previsionales
Por esto y por otras razones, he decidido abandonar la imprenta a más tardar en febrero de 1998. Pasaría a ser sólo un colaborador más, a cambio de poder usar el computador. Mi primera opción es integrarme al equipo de la lancha de Santiago y Gennadi. De no resultar el financiamiento, en marzo entraría a otra pega, a la espera del aviso de Olmedo.
Tareas para mis últimos cuatro meses y medio en el taller, que, de aprobarse el crédito para la embarcación, se reducirían a dos y medio:
En imprenta:
Completar la Memoria (enviar copia a Nene)
Completar la auditoría – balance 1993-1997
Hacer el Balance 1997 y la declaración de renta para abril 98.
Ordenar documentos y archivos. Copiarlos en discos sueltos.
Confeccionar cartas de presentación, tarifados y carpetas-mostrario para ventas.
Adquirir instrumentos para perforar y foliar. Acondicionar tipográfica.
Gestionar venta de maquinaria prescindible.
Diseñar registro de mantención, producción y programación.
Diseñar método de cálculo para cotizaciones.
Investigar sistema fotomecánica, criollo.
Implementar laboratorio fotomecánica.
Personal:
Hacer inventario de cosas regaladas por papá y mamá.
Seleccionar y clasificar equipaje básico (botar o regalar el resto).
Elaborar archivos.
Mantención de bicicleta.
Coser bolso de cuero y ampliarlo a mochila.
Coser parka azul marino.
Adquirir pantalones impermeables.
Cambiar suela a zapatones.
Retomar registro financiero y hacer cuentas.
Hacerme revisar dentadura.
Ubicar a ex compañeros de colegio y universidad.
Escribir carta a mi papá.
Estudiar estadística y programa Excel o Lotus.
Redactar y diagramar mi Curriculum Vitae.
Empastar enciclopedias de regalo a hijas de Margarita.
No tener tiempo para mis “pasatiempos”
No tener vacaciones
No tener $ para cancelar mis deudas (Cecilia, Isabel, Coco, UC)
No tener tiempo para las labores domésticas
Trabajar 10 horas diarias
No tener recursos para convivencias y esparcimientos
No tener ahorros previsionales
Por esto y por otras razones, he decidido abandonar la imprenta a más tardar en febrero de 1998. Pasaría a ser sólo un colaborador más, a cambio de poder usar el computador. Mi primera opción es integrarme al equipo de la lancha de Santiago y Gennadi. De no resultar el financiamiento, en marzo entraría a otra pega, a la espera del aviso de Olmedo.
Tareas para mis últimos cuatro meses y medio en el taller, que, de aprobarse el crédito para la embarcación, se reducirían a dos y medio:
En imprenta:
Completar la Memoria (enviar copia a Nene)
Completar la auditoría – balance 1993-1997
Hacer el Balance 1997 y la declaración de renta para abril 98.
Ordenar documentos y archivos. Copiarlos en discos sueltos.
Confeccionar cartas de presentación, tarifados y carpetas-mostrario para ventas.
Adquirir instrumentos para perforar y foliar. Acondicionar tipográfica.
Gestionar venta de maquinaria prescindible.
Diseñar registro de mantención, producción y programación.
Diseñar método de cálculo para cotizaciones.
Investigar sistema fotomecánica, criollo.
Implementar laboratorio fotomecánica.
Personal:
Hacer inventario de cosas regaladas por papá y mamá.
Seleccionar y clasificar equipaje básico (botar o regalar el resto).
Elaborar archivos.
Mantención de bicicleta.
Coser bolso de cuero y ampliarlo a mochila.
Coser parka azul marino.
Adquirir pantalones impermeables.
Cambiar suela a zapatones.
Retomar registro financiero y hacer cuentas.
Hacerme revisar dentadura.
Ubicar a ex compañeros de colegio y universidad.
Escribir carta a mi papá.
Estudiar estadística y programa Excel o Lotus.
Redactar y diagramar mi Curriculum Vitae.
Empastar enciclopedias de regalo a hijas de Margarita.

No hay comentarios:
Publicar un comentario