Hace dos días que llevaba un mes desde que comencé mi nueva forma de existencia. Además del taller, he alojado en 15 lugares distintos. Anoche estuve con Elena, Leo y Cristian (Mono). Conversamos varias horas. También me dijeron que me veía bien, joven, y que podría incluso ser modelo.
La otra noche, en Puente Alto, me llamó la atención la imagen de un señor que iba en su bicicleta con dos perros. Al bajar a la calle para subirse el biciclo, le dio unas palmadas de cariño a uno de los canes en la cabeza, y partió pedaleando. Este cambio en mi vida ha significado darle la espalda al sistema burgués, y emprender la búsqueda de una alternativa.
La cena de Noche Buena fue en casa de Claudio, en el Arrayán. Tanto la mamá de mi cuñado como Ron estaban admirados de mi opción de vida, contra la corriente de los tiempos actuales. El pololo de mi mamá me dijo que ella me quiere muchísimo.
Marcela me contó que yo le gusto a Anita, pero que soy muy cortado…
Con la reacción que ha mostrado la mayoría de la gente al saber cómo estoy viviendo, me doy cuenta de lo cómodo y mañosos que se van poniendo las personas. Refinamientos y exquisiteces van socavando la capacidad de adaptación y sobrevivencia, y pierden la valoración y el gusto por las cosas sencillas o naturales.
Estuve acordándome de las críticas que he recibido por mi desempeño sexual por parte de algunas mujeres. Me han dicho que me voy “para adentro”, como autista, que es como un egocentrismo o como si me masturbara con otra persona, que soy muy mecánico, estudiado y poco espontáneo, que no acaricio lo suficiente sino que quiero penetrar muy luego, etc. Pero también, me han dicho que duro demasiado antes de eyacular, con lo que ellas quedan muy agotadas. Con respecto a la escasés de caricias, creo que depende de qué tanto me atraiga el cuerpo de la mujer. En relación al ensimismamiento, a la falta de palabras o expresiones, pienso que tiene que ver con lo que me pasa generalmente cuando fumo marihuana: es una especie de cierre con respecto al exterior. Puede ser que si me propongo comentar a la otra persona las sensaciones, quizás logre conectarme más con ella. En todo caso, la sexualidad es un aprendizaje que dura toda la vida.
Hace como un mes conocí a una flaca que se llama Alejandra, amiga de Marcela Corbalán. Me la presentaron especialmente. Fue una tarde en que estábamos en un asado en casa del papá de Cecilia, y había piscina. Es alta, bonita, delgada, chora y simpática, y muy liberal dicen. Lo penca es que, para variar, yo no abrí la boca en toda la jornada, y desde entonces no la he vuelto a ver. Sólo sé que hace clases de francés en la Alianza y que arrienda un depto., sola, en Lastarria.
Hace como tres meses que no tengo una relación sexual, y ya las echo de menos.
La otra noche, en Puente Alto, me llamó la atención la imagen de un señor que iba en su bicicleta con dos perros. Al bajar a la calle para subirse el biciclo, le dio unas palmadas de cariño a uno de los canes en la cabeza, y partió pedaleando. Este cambio en mi vida ha significado darle la espalda al sistema burgués, y emprender la búsqueda de una alternativa.
La cena de Noche Buena fue en casa de Claudio, en el Arrayán. Tanto la mamá de mi cuñado como Ron estaban admirados de mi opción de vida, contra la corriente de los tiempos actuales. El pololo de mi mamá me dijo que ella me quiere muchísimo.
Marcela me contó que yo le gusto a Anita, pero que soy muy cortado…
Con la reacción que ha mostrado la mayoría de la gente al saber cómo estoy viviendo, me doy cuenta de lo cómodo y mañosos que se van poniendo las personas. Refinamientos y exquisiteces van socavando la capacidad de adaptación y sobrevivencia, y pierden la valoración y el gusto por las cosas sencillas o naturales.
Estuve acordándome de las críticas que he recibido por mi desempeño sexual por parte de algunas mujeres. Me han dicho que me voy “para adentro”, como autista, que es como un egocentrismo o como si me masturbara con otra persona, que soy muy mecánico, estudiado y poco espontáneo, que no acaricio lo suficiente sino que quiero penetrar muy luego, etc. Pero también, me han dicho que duro demasiado antes de eyacular, con lo que ellas quedan muy agotadas. Con respecto a la escasés de caricias, creo que depende de qué tanto me atraiga el cuerpo de la mujer. En relación al ensimismamiento, a la falta de palabras o expresiones, pienso que tiene que ver con lo que me pasa generalmente cuando fumo marihuana: es una especie de cierre con respecto al exterior. Puede ser que si me propongo comentar a la otra persona las sensaciones, quizás logre conectarme más con ella. En todo caso, la sexualidad es un aprendizaje que dura toda la vida.
Hace como un mes conocí a una flaca que se llama Alejandra, amiga de Marcela Corbalán. Me la presentaron especialmente. Fue una tarde en que estábamos en un asado en casa del papá de Cecilia, y había piscina. Es alta, bonita, delgada, chora y simpática, y muy liberal dicen. Lo penca es que, para variar, yo no abrí la boca en toda la jornada, y desde entonces no la he vuelto a ver. Sólo sé que hace clases de francés en la Alianza y que arrienda un depto., sola, en Lastarria.
Hace como tres meses que no tengo una relación sexual, y ya las echo de menos.

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