domingo, 25 de junio de 1995

Una semana con laringitis y bronquitis. La tos no me dejaba dormir. Pasé esos días agudizando mi situación de crisis: pegado a la TV, acostándome tarde y levantándome último de la casa, masturbándome una vez al día (por lo menos). Evasión, evasión y más evasión.
Llegó mi mamá desde Perth (Australia). Se vé contenta. Me prestó $ 100.000, de entrada, y me ofreció su ayuda para superar mis problemas. A iniciativa suya, conseguí dos chalecos y un jeans de Claudio.
Aprendizaje: fracasos, derrotas, errores, fallas, etc. Hay que asumirlas, responder, y tomarlas como “quiebres”. Según Flores, son posibilidades de cambios adaptativos.
No hay que ser demasiado rígido, dogmático o inflexible (“terco”). Lo único que hay que ser, invariablemente, es responsable y honrado, y honesto.
Mi tema es la autogestión y la economía social; no porque sea lo mejor para otros o para el mundo, sino porque me gusta a mí. Además, porque son modos de producción en los cuales yo, y otras personas, nos sentimos más a gusto. No a las utopías; sí a la elaboración y experimentación teórico-práctica de los ideales.
El ensimismamiento, aislamiento, desvinculación con el resto, conlleva desequilibrios mentales y sicosomáticos. Lo mismo ocurre con la entrega total a los demás, o la falta de individualidad.

Fui al dentista después de más de tres años y, por suerte, sólo me diagnosticó falta de limpieza y un par de amalgamas que reparar.
Metodología no violenta de “lucha” social, anarquía y economía social son mis ideas.

Hace tiempo que no llevaba tantos meses (seis) sin una aventura, romance o idilio amoroso. Es parte de mi crisis, ni un producto ni una causa. Hace tiempo también que no tomo vacaciones como la gente; tengo pendiente viajar a Rinconada de Silva, Putaendo, Villa Alemana, Limache.

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