Me gusta: bailar, tocar percusión, manualidades; saber, conocer o aprender enciclopédico; cocina, sexo, masturbarme con escenas de lesbianas o luchadoras, etc.
He pasado a través del nihilismo, y la gran interrogante es por qué sigo practicando la rectitud y busco hacer lo correcto, ser o actuar virtuosamente, hacer el bien o “no hacer a los demás lo que no me gusta que hagan conmigo”, etc.
Imperativo categórico de tipo ético.
Por qué actuar éticamente si nada importa, todo da lo mismo. Una característica del neurótico obsesivo, según Nathan, es su apego a la ética. Toda ética es social, y ela es inculcada en la familia, el colegio, en grupos de pertenencia y referencia, a través de los medios de comunicación, etc. Hay una elección: una determinada escuela o tendencia ética humanista, ecologista, libertaria en mi caso.
Impresión de que ya todo está dicho, hecho, creado, pensado, reflexionado; nada de lo que hacemos es original. Qué importa no ser original. Qué es ser uno, no otro. Podría ser otra persona o todas a la vez. En nuestra vida conocemos a una ínfima parte de nuestros congéneres, y somos conocidos por esa insignificante cantidad. Cómo sería que nos conociéramos –mediante alguna tecnología- entre los más de cinco mil millones de habitantes de la Tierra.
Aunque uno se pasara todo el tiempo de nuestra vida conociendo personas, jamás llegaríamos a conocer a todas. En cambio, con los medios de comunicación de masas, unas cuantas personas –“personajes”- pueden ser conocidos por todo el mundo.
Por eso la fascinación por aparecer en diarios, revistas, radio o TV; por la posibilidad de ser “famosos”.
La vida es una red de “contactos”, “conocidos”, “relaciones”. El tránsito de la dependencia a la independencia tiene mucho significado.
lunes, 26 de junio de 1995
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario