sábado, 20 de mayo de 2006

Arribé a Santiasco el 16 de setiembre de 2003. Alojé con mi hermana y entablé amistad con Linda, la lola peruana que trabajaba de nana en la casa. Por esos días recuperé la Memoria sobre Autogestión, que tenía Gustavo Martínez.

Roberto fue abandonado por Nancy y estaba en una profunda depresión. Incluso hablaba de dejarnos a Pelao y a mí como albaceas de sus bienes (era como si planteara la posibilidad de suicidarse). Lo llevé a ver a Nathan a Putaendo, quien le dio fármacos y le hizo una breve terapia. En esa época supe del fallecimiento de María Eugenia, debido a un derrame cerebral. Ella trabajó con nosotros en el Programa Pro Empleo. Empecé a quedarme a dormir en el departamento de Roberto, y, por intermedio de Linda, conocí a Ita. Fue en una fiesta –creo que por el cumpleaños de Roberto- en que también estaban las dos Sandras y el Chago. En ese carrete la Sandra V. se cubrió los senos con crema de la torta y el Chago se la quitó con la lengua. Con la otra Sandra nos despedimos con un beso en la boca. Además estaba la hermana de Ita con su guagua y Manuel, su sobrino. Dormimos en un colchón con Ita y terminamos abrazados y besándonos. Después nos vimos un par de veces en el departamento de Ezio.

Pedro, sobrino de Ezio, regresó del norte en crisis esquizo, pues había dejado de tomar sus medicamentos. Me dijo que tenía que ir al Cajón del Maipo, a encontrarse con unos extraterrestres que le entregarían las claves para evitar la destrucción de la Tierra. Se llevó mi carpa, saco de dormir, bototos, y la frazada que me regalaron en playa Virgen.

Hicimos fiesta con baile en la casa de Ellen, en la que participó Ita, Manuel, el hermano de Ita, Linda y otra nana del barrio. Ita era virgen y conmigo tuvo su primera relación sexual.

En el verano del 2004 me dediqué a preparar los muros y pintarlos en el exterior de la casa de Quena. También pinté los muros laterales y las protecciones de los ventanales.

Después trabajé para Ezio en el arreglo de la casa que se compró la Paulina Manríquez. Ahí laburamos con Mauricio y un peruano –José- oriundo de Chimbote.

Por Sergio Salinas conocí a Paulina Mella, con quien tuvimos sexo unas cuantas veces. Luego nos hicimos amigos. Ella y su amiga Maytia, quien en ese entonces era “polola” de Sergio, eran asiduas de las salsotecas.

Como en abril de ese año dimos inicio a las reuniones de la conformación del IEA (Instituto de Estudios Anarquistas). Me tocó hacer una exposición sobre el devenir de la autogestión en una jornada en la universidad Arcis.

Hacia mediados de 2004: en el cumpleaños de Maytia y Paulina, celebrado en la Maestra Vida, conocí a Oritia. Ella me invitó a bailar pues yo le había gustado a su amiga. Mientras danzábamos, ella me apretaba contra su cuerpo. Intercambiamos e-mails.

Por el computador de Roberto –yo me había ido a vivir a su departamento- envié un mensaje para conseguir pega. Rodrigo Reyes me llamó para que trabajara distribuyendo boletines. Recorrí casi todas las comunas de la capital. También me puse a conocer chicas a través de “Almas gemelas”. Luego de hacer contacto con unas 25, finalmente conocí en persona a unas cinco. De esas, seguimos comunicándonos con dos o tres.

Cerca de mi cumpleaños me enteré que Roberto Torres no había pagado ni un mes de IVA. Como él había sacado boletas y facturas a mi nombre, la deuda me la estaban cobrando a mí. Cuando accedí a esa petición –Nancy se había llevado las boletas y Roberto estaba imposibilitado de sacarlas a su nombre- le insistí mucho con que no me metiera en forros y que me mantuviera informado de cualquier problema. Me sentí traicionado y no quise celebrar mi cumpleaños.

No hay comentarios: