sábado, 9 de junio de 2001

Hoy completé 34 años de existencia. Al mismo tiempo, comencé a vivir mi año número 35. Hace un año estaba en Valdivia, “enamorado” de Andrea, y empezando mi plan de “recuperación sexual” (Paulina, Paula, Patricia y Sandra). Creo que ahora me siento mejor, más capaz y seguro de mí mismo; tengo más claridad en cuanto a mi proyecto vital. Coincido más que nunca con Clotario Blest, en relación a la incompatibilidad entre la vida de familia (esposa e hijos) y la “militancia” social.

Antenoche un muchacho que llegó a la casa de las “tres Marías” afirmó que me parezco a Alejandro Sanz. Más tarde, Pato sentenció que yo voy por la vida como un “pájaro”, como diciendo que no la tomo en serio ni me ocupo en establecerme ni consolidar algo.

Siento que estoy llegando a una cierta “madurez” que me permitirá desarrollar, de una vez por todas, mi propio Proyecto. El hito inicial será la realización de mi Examen de Título (independiente si lo apruebo a la primera o no).

Después de residir dos años en San Antonio, uno en Villa Alemana-Limache, seis meses en Valdivia y seis en Ancud, he llegado a la conclusión de que un semestre es el tiempo ideal para vivir en una ciudad. Por lo tanto, ha llegado la hora de cambiar de sede. Espero que éste sea el último invierno que paso en el sur; este clima sólo es agradable en primavera-verano.

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