En seis años más tendré 38; buena edad para el matrimonio. Mientras tanto, sigamos con pinches, pololeos, andanzas y amantes. Varias veces me han dicho que estoy “bueno”, “encachado”, que tengo “buena pinta”, etc. Sin embargo, con mi excesiva timidez, trancas y complejos, no he sido capaz de tener relaciones duraderas con las mujeres. Tampoco podría decirse que soy un don Juan, aunque Patricia haya pensado que yo ya había estado con, por lo menos, cien mujeres. Lo cierto es que me falta mucho manejo de las situaciones con el otro sexo, poseo poca confianza en mí mismo y muchas veces siento temor o no me creo capaz (pusilánime, timorato). Que son trancas se comprueba al estar un poco embriagado, estado en que he sido capaz de abordar con fluidez a algunas mujeres (debilitamiento del super-yo).
A fines del año pasado tuve un “atraque” con Paulina, una mujer separada de 34 años, con dos hijos. Por Carola, la pareja de Mauricio, supe que ella me encontró muy tierno. Con Angélica, el trato no siguió porque ella dijo que no quería continuar una relación que no iba a ninguna parte, que no poseía sentido. Me halló muy “light”.

No hay comentarios:
Publicar un comentario