Ayer pensé que no es bueno dogmatizar en cuanto a no volver a vivir en Santiago. Con el alto índice de cesantía que hay en
Es divertido que hay gente que cree que yo tengo mucha facilidad para conquistar mujeres. Mi primo Manuel José dijo el otro día en Putaendo que a él le gustaría tener siquiera la mitad de mi encanto para atraer féminas. Que bastaba un movimiento de cejas para que ellas llegaran solas. Lo que pasa es que justo las dos veces que he ido con él a discotecas, en ambas ocasiones me sacaron a bailar unas niñas, con las cuales terminé “atracando”. Yo más bien creo que fueron “chiripazos”; aunque a veces pienso que puede ser verdad que yo le parezca atractivo a algunas mujeres, pero por mi timidez e inseguridad no aprovecho ese potencial.

No hay comentarios:
Publicar un comentario