El sábado en la noche, el Tuto y el Macha lograron que entrara sin pagar a la disco Panorama. Allí bailé con unas conocidas del Tuto. Con la que yo estuve es profesora de educación física y estudia kinesiología. Fue extraño; antes de bailar juraría que nos miramos varias veces, sin embargo, cuando danzamos, ella miraba solo para los costados, mostrándose totalmente indiferente a mi presencia. Cuando paramos, me puse a un costado de la pista. En ese momento, la amiga de una niña que yo había estado mirando, me dijo: “bailemos antes que nos vayamos”. Yo acepté. Ella me preguntó qué me parecía que me hubiese “sacado” a bailar. Le contesté que muy bien, pues a mí me cuesta mucho pedirle a una desconocida que sea mi pareja de baile. Ella acotó, asombrada, que cómo era posible, si yo era buen mozo, y que, seguramente, había muchas chicas que estaban esperando a que yo las sacara a bailar. Aunque fue sensual, me abrazó con pasión y me hizo caricias, no me animé a besarla. Eso sí que intercambiamos teléfonos. Su nombre es Evelin.
martes, 6 de abril de 1999
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario