domingo, 19 de noviembre de 1995

En conversación con Gabi, tomé conciencia de que soy yo quien me auto irrito por la convivencia con mi papá. Por lo tanto, depende de mí el cambiar nuestra relación por una más armoniosa. Ello pasa por vincularme con él de una forma más adulta, y no aceptar el trato infantil o autoritario a que acostumbra.
Gabi me contó que ha tenido varias decepciones conmigo, lo que ha producido que pasara a considerarme más “humanamente”, como alguien que tiene fallas, contradicciones, etc. Y, que, por lo tanto, mis opiniones son particulares, y una más entre muchas. Este cambio ha sido para mejor. Las caídas fueron por intrusearle sus papeles, por ocuparle la pieza sin permiso y por atinar con una gordita. En todo caso, ella asegura que su cariño no ha disminuido por estas cosas.
Ella dijo que aún le caliento, y siento que goza al abrazarme y toquetearme. Pero, lo cierto es que hace más de un mes que no tenemos relaciones sexuales. Ocurre que ella tiene alternativas sexuales; en cambio, para mí, en este momento es mi única fuente de satisfacción sexual. Por consiguiente, debo buscar alternativas, para no distorsionar nuestra bonita relación.
En la mudanza de la casa del loco Manríquez, noté que Paulina estaba más simpática conmigo que lo habitual. Vino a la fiesta de cumpleaños de Gustavo; bailamos, la abracé, nos miramos, conversamos, etc. Fue rico, porque a mí siempre me ha gustado el tipo de ella. Aunque también le conozco su difícil carácter. Me gustaría volver a verla, para sentir qué ocurre. Es complicado, ya que ella convive con Alejandro.
Con Ketty también he tenido algunas sensaciones, aunque también me he sentido no pescado. Yo la encuentro muy atractiva y sensual. Resulta que Ketty tiene un carácter fuerte, una personalidad complicada.
Lina, Paulina, Ketty (tres morochas).

No hay comentarios: