El malón del viernes por la noche estuvo simpático. Paola dijo que me encuentra lindo. Ella y Carola con Paula indicaron que se acostarían conmigo. En verdad sería muy rico hacer el amor con dos o tres mujeres en una misma reunión.
A consecuencia del frío que sentí en la madrugada, ahora estoy bien resfriado.
Hoy terminó el primer tercio de este año. Conclusiones o balance: hice el amor una sola vez, con Sandra. Mis ingresos se han limitado a devolverme plata que le presté a la imprenta. Desde enero estoy con bajón, sin ánimo, desmotivado, abúlico. Mi productividad ha sido baja. Estoy atrasado con mis pegas periodísticas. No he completado las tareas que me autofijé para la imprenta. Tampoco he avanzado en mi Memoria, ni en el proyecto de agencia libertaria. En resumen, estoy atravesando un período crítico... que no sé si tendrá variación.
Con el descalabro de la imprenta, perdí todos mis ahorros, y tuve bastante pérdida en términos de costo alternativo. Esto coincidió con el alejamiento de papá y mamá, lo que provocó que con Gustavo y Fritz tuviéramos que asumir nuevos gastos. Al no poder responder oportunamente a ellos –por estar arruinado o en banca rota- me he endeudado y no he podido satisfacer anhelos como ir al dentista, arreglar mis zapatos y bolso, o comprar pantalones.
Es cierto que soy relajado, lenteja y medio flojo, la fiebre latosa me ataca con frecuencia. Pero nunca tanto... Para moverse hay que tener “motivos”, objetivos. Qué pasa cuando ya nada interesa o todo da lo mismo. Ahora comprendo a esos vagos que merodean por la ciudad: sucios, andrajosos, comiendo basuras y durmiendo en las calles. Sin lavarse, haciendo sus necesidades donde puedan... Lo paradójico es que esos personajes son los primeros que asocié con lo que no quería llegar a ser; las primeras manifestaciones de mi neurosis obsesiva. Y, sin embargo, ahora hay veces que pienso o siento que esa es mi tendencia. Pepe dice que yo voy a terminar viviendo bajo los puentes. Por eso también me atraen ciertas características de los gitanos.
Personas que no tienen apego con nada de la vida, pero que, al mismo tiempo, no buscan la muerte ni se suicidan. Sólo sobreviven, solitariamente, como ermitaños. Creo que mi diferencia respecto de éstos es que a mí me gusta la vida social, las convivencias, reuniones y fiestas. Aunque igual no aguanto un mismo grupo mucho tiempo. También me gusta compartir con los y las anarco(a)s, porque, al igual que yo, son seres desadaptados e idealistas.
domingo, 30 de abril de 1995
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario