domingo, 29 de agosto de 1993

Esta transición de joven-joven a joven-adulto ha sido bastante crítica. Algunos me tratan de caballero o señor y, en cambio, otros me encuentran pendejo.

Mi Memoria se ha convertido, sicológicamente, en el símbolo de esta transición. Por eso, también, la he postergado ya por dos años.

No hay comentarios: